Cancún, Q. Roo.— La presidenta municipal Ana Paty Peralta supervisó los avances en la construcción del estadio que será sede del TUI Socca World Championship 2025, acompañada por el director general del Instituto del Deporte, Alejandro Luna López. Durante el recorrido, constataron la colocación del césped artificial y la calidad de la superficie donde jugarán 32 selecciones del 28 de noviembre al 7 de diciembre.
Una transformación acelerada: el estadio toma forma en solo 12 días
Tras 12 días de trabajo continuo, el escenario deportivo muestra un progreso notable. Lo que recientemente era un terreno en preparación, ahora revela la estructura principal del inmueble que recibirá uno de los eventos deportivos más importantes del mundo.
Las gradas de primer nivel se elevan con firmeza, mientras que las plataformas del segundo piso y zonas VIP ya dibujan la silueta final del estadio. Paralelamente, avanzan las torres de alumbrado que iluminarán los partidos nocturnos y que serán clave para el ambiente espectacular del Mundial Socca.
Césped artificial instalado: un campo a la altura de un campeonato mundial
En la zona central, la nivelación y acondicionamiento del terreno permitió la instalación del césped artificial, garantizando un campo certificado para recibir a los mejores equipos del planeta. Los límites del estadio ya están marcados, ofreciendo una idea clara del impacto visual que tendrá sobre el paisaje de Malecón Tajamar.
Cancún respira ambiente mundialista
La emoción crece al ritmo de la construcción. Aficionados, visitantes y equipos internacionales observan cómo Cancún se prepara para vivir una fiesta deportiva sin precedentes. El sueño del Mundial Socca 2025 avanza día con día, consolidando a la ciudad como un destino capaz de albergar competencias globales.
La cuenta regresiva ya inició
El estadio se convierte rápidamente en un símbolo del impulso deportivo de Cancún y del trabajo coordinado entre municipio, instituciones y organizadores internacionales.
La cuenta regresiva a la Copa Mundial Socca ya comenzó… y la emoción no deja de crecer.
