Cancún, Q. Roo.— El camino al Super Bowl no siempre inicia bajo los reflectores de la NFL. A veces comienza en campos escolares, con cascos prestados, tardes de entrenamiento bajo el sol caribeño y el sueño intacto de un niño. Ese es el caso de Elijah Arroyo, ala cerrada de los Halcones Marinos de Seattle, quien este domingo 8 de febrero disputará el Super Bowl LX en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, frente a los Patriotas de Nueva Inglaterra.
Aunque nació en Orlando, Florida, el 5 de abril de 2003, la historia deportiva de Arroyo tiene un capítulo clave escrito en Cancún, ciudad donde vivió durante seis años de su infancia y donde dio sus primeros pasos en el futbol americano organizado.

Colegio Alexandre.
Cancún, el origen del sueño
Por motivos laborales de su padre, Elijah se mudó junto con su familia a Cancún en 2010. Tenía apenas siete años cuando pisó por primera vez un emparrillado en el Caribe Mexicano. Fue ahí donde se integró a los Troyanos del Colegio Alexandre, formando parte de las categorías Pewee, Junior Midget y Midget, dentro de la Organización de Futbol Americano del Sureste (OFASE).
En esas etapas iniciales, Arroyo fue guiado por entrenadores que marcaron su formación deportiva y personal, entre ellos Enrique “Flash” Salazar, responsable del programa de futbol americano del Colegio Alexandre, y Federico “Lico” Brahms, quienes recuerdan a un jugador disciplinado, con talento natural y una ética de trabajo poco común para su edad.
El salto a Estados Unidos y la élite colegial
En 2017, Elijah dejó Cancún para continuar sus estudios en Estados Unidos. Su crecimiento físico y técnico lo llevó a integrarse al futbol universitario con los Hurricanes de la Universidad de Miami, uno de los programas más competitivos del país.
Su desempeño llamó la atención de los visores profesionales y, en el Draft de la NFL 2025, fue seleccionado en la segunda ronda por los Seattle Seahawks, concretando el sueño que comenzó años atrás en canchas cancunenses.
Impacto inmediato en la NFL
En su temporada de novato, Arroyo no tardó en hacerse notar. El ala cerrada recibió 15 pases para 179 yardas y un touchdown, este último de 26 yardas, en la contundente victoria de Seattle 38-14 sobre los Comandantes de Washington, durante la semana nueve de la temporada regular.
La química con el mariscal de campo Sam Darnold y su capacidad para bloquear y generar yardas después de la recepción le valieron minutos clave dentro de la rotación ofensiva de los Halcones Marinos.
Del Caribe Mexicano al Super Bowl
Hoy, a sus 22 años, Elijah Arroyo se encuentra a un paso de escribir su nombre en la historia grande del futbol americano profesional. Su presencia en el Super Bowl LX es también motivo de orgullo para el deporte cancunense y para la OFASE, donde inició una carrera que lo llevó a la cima.
Aunque no nació en Cancún, su historia deportiva está profundamente ligada a esta ciudad, donde aprendió los fundamentos del juego, forjó su carácter y descubrió una pasión que lo acompaña hasta el escenario más importante del deporte de las tacleadas.
Del uniforme de los Troyanos al casco de los Halcones Marinos, Elijah Arroyo es prueba de que los sueños que nacen en casa pueden llegar muy lejos, incluso hasta el Super Bowl.
