Cancún, Q. Roo.– El nadador cancunense Valentino Valezzi Álvarez, de apenas ocho años de edad y diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista (TEA) grado 3, se declaró listo para asumir un nuevo desafío deportivo: completar los 2.5 kilómetros en la vigésima primera edición del Maratón de Aguas Abiertas “Ruta del Arrecife”, que se celebrará el próximo 22 de febrero en Puerto Morelos.
El pequeño atleta continúa demostrando que la disciplina, el acompañamiento profesional y el respaldo familiar son claves para transformar los retos en metas alcanzables.
Un año de preparación en aguas abiertas
De acuerdo con su padre, Daniel Valezzi León, Valentino ha cumplido un riguroso proceso de preparación durante el último año.
“Hemos entrenado más de 90 kilómetros en aguas abiertas en distintas sesiones en las playas de Puerto Morelos y Cancún. Además, incorporamos acondicionamiento físico tres días a la semana, con calistenia, trabajo con ligas y carrera”, explicó.
El equipo de trabajo del joven nadador está conformado por sus entrenadores José Luis Torres, Fernando Betanzos y el propio Daniel Valezzi, además de los coaches Martín Aguilar y Boris Luján, quienes se han sumado al proyecto deportivo.
Pilar familiar y disciplina integral
En su desarrollo también ha sido fundamental el acompañamiento de su madre, Viviana Álvarez, quien ha reforzado aspectos clave como la alimentación y los hábitos saludables.
Valentino, quien cuenta con certificación de discapacidad permanente y es un niño no verbal, comenzó a nadar desde los tres años bajo la guía de su coach José Luis Torres. Desde entonces, ha mostrado habilidades sobresalientes en el agua, destacando por su capacidad respiratoria y dominio técnico.
De 1.25 km a 2.5 km: un nuevo objetivo
En la edición anterior del Maratón “Ruta del Arrecife”, evento que también es inclusivo, Valentino completó el recorrido de 1.25 kilómetros, respaldado por su equipo y el club Bullsharks, del cual forma parte.
Ahora, el objetivo es duplicar la distancia y consolidar su proceso hacia el alto rendimiento.
“Nuestra meta es que Valentino continúe creciendo como nadador y enfrente cada campeonato como un reto de vida”, subrayó su padre.
Más que una competencia, un mensaje de inspiración
El autismo grado 3 es considerado el nivel más severo dentro del espectro autista, caracterizado por importantes desafíos en comunicación e interacción social. Sin embargo, Valentino ha encontrado en la natación un canal de expresión, disciplina y superación.
Su participación en esta competencia no solo representa un reto deportivo, sino también un poderoso mensaje de inclusión, perseverancia y esperanza para muchas familias.
