Playa del Carmen, Q. Roo.– Con una emotiva celebración religiosa que reunió a cientos de fieles, dieron inicio oficialmente las festividades en honor a la Virgen del Carmen, patrona de Playa del Carmen, una tradición con más de 60 años de historia que fortalece la identidad, la fe y el sentido de pertenencia de las y los playenses.
La presidenta municipal, Estefanía Mercado, asistió a la misa solemne celebrada en la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen, acompañada por su esposo, Eduardo Nájera, así como por integrantes del Ayuntamiento.
La ceremonia fue presidida por el Obispo de Tenancingo, Monseñor Víctor Carabés Chávez, y concelebrada por el Padre Enrique Flores, quienes resaltaron la importancia de preservar las tradiciones religiosas como un elemento fundamental para fortalecer la cohesión social y la identidad comunitaria.
Previo a la eucaristía, decenas de fieles participaron en la tradicional Procesión Solemne con la imagen de la Virgen del Carmen, que recorrió la Quinta Avenida hasta la parroquia, donde cientos de personas se congregaron para ser parte de esta significativa celebración.
Estefanía Mercado destacó que las festividades representan mucho más que una tradición religiosa, ya que forman parte del legado histórico, cultural e identitario de Playa del Carmen, acompañando el crecimiento del municipio desde sus orígenes como comunidad pesquera hasta convertirse en uno de los principales destinos turísticos de México.
«Las festividades en honor a Nuestra Señora del Carmen nos otorgan identidad y fortalecen el sentimiento de arraigo de las y los playenses. Esta celebración forma parte del legado histórico y cultural de nuestro querido municipio», expresó la alcaldesa.
Asimismo, anunció que este lunes será presentada la cartelera cultural y artística de la Feria del Carmen 2026, la cual incluirá actividades para toda la familia con el objetivo de preservar las tradiciones y fortalecer la convivencia comunitaria.
Cabe destacar que la Fiesta Patronal en honor a la Virgen del Carmen fue declarada Patrimonio Cultural Intangible del Estado de Quintana Roo, reafirmando su relevancia histórica, social y cultural para las y los habitantes de Playa del Carmen.
