Cancún, Q. Roo.— El Calor de Cancún se despidió de la Temporada 2026 de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional (LNBP) con una derrota de 90-77 ante Lobos Plateados de Puebla, en el Polifórum Cancún, resultado que lo dejó fuera del Play-In.
La quinteta cancunense llegó al último encuentro de la fase regular con la obligación de ganar para mantener vivas sus aspiraciones de avanzar a la siguiente etapa. Sin embargo, pese a competir durante buena parte del encuentro, no pudo contener la reacción del conjunto poblano y terminó por cerrar una campaña muy por debajo de las expectativas.
El Calor había tomado ventaja en el primer partido de la serie, al imponerse 77-68 a Lobos Plateados, triunfo que le permitió llegar con posibilidades al segundo compromiso. No obstante, necesitaba repetir la victoria para conseguir su boleto al Play-In, situación que finalmente no pudo concretar.
Con este resultado, el conjunto cancunense terminó la fase regular con 9 victorias y 19 derrotas, registro que lo ubicó en el decimotercer lugar de la clasificación general, fuera de los 12 equipos que avanzaron a la siguiente fase.
De acuerdo con el formato de competencia, los equipos ubicados entre los lugares cinco y 12 disputan el Play-In, mientras que los cuatro primeros avanzan directamente a los playoffs.
Para El Calor, el cierre representa un duro golpe en su tercera temporada dentro de la LNBP, ya que es la primera ocasión en la que la franquicia no consigue acceder al Play-In.
La campaña también estuvo marcada por la inestabilidad en el banquillo. El conjunto cancunense inició el torneo bajo las órdenes del argentino Silvio Santander, quien dejó el cargo después de un arranque de dos victorias y seis derrotas.
Posteriormente, la organización apostó por otro entrenador argentino, Néstor “Che” García, quien asumió la responsabilidad de intentar enderezar el rumbo del equipo durante la segunda parte de la temporada.
Ahora vendrá el momento de hacer autocrítica, corregir errores y planificar. Porque para El Calor de Cancún, la próxima temporada tendrá que ser la oportunidad de demostrar que lo ocurrido en 2026 fue un tropiezo y no el rumbo de un proyecto que busca convertirse en protagonista del baloncesto profesional mexicano.
