Cancún, Q. Roo.– En un paso clave hacia la consolidación de una política ambiental integral, la gobernadora Mara Lezama Espinosa sostuvo una reunión de trabajo con Pedro Álvarez Icaza, titular de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, para fortalecer la estrategia estatal de protección, conservación y restauración de los ecosistemas prioritarios.
Acciones coordinadas para proteger la riqueza natural
Durante el encuentro, ambas autoridades acordaron impulsar acciones concretas para reforzar la vigilancia ambiental, ampliar programas de restauración ecológica y atender zonas con presión urbana, priorizando la protección de:
- Manglares
- Humedales
- Selvas tropicales
- Arrecifes coralinos
Estas acciones forman parte del eje ambiental del Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo.
Quintana Roo, líder nacional en conservación
El estado destaca por su compromiso ambiental, al mantener más del 30% de su territorio bajo alguna categoría de protección, superando la meta internacional 30×30 de biodiversidad, lo que lo posiciona como referente nacional en conservación ecológica.
Además, alberga uno de los patrimonios naturales más importantes de México, con ecosistemas clave que contribuyen a:
- La captación de agua
- La resiliencia ante el cambio climático
- El desarrollo turístico sustentable
Nueva visión: más allá de las Áreas Naturales Protegidas
Uno de los principales acuerdos fue avanzar hacia una estrategia de conservación territorial más amplia, que contemple no solo las Áreas Naturales Protegidas, sino también:
- Zonas de amortiguamiento
- Áreas de recarga hídrica
- Ecosistemas estratégicos en riesgo por crecimiento urbano irregular
El objetivo es frenar el deterioro ambiental y garantizar la sostenibilidad a largo plazo.
Compromiso con el futuro ambiental
Con esta alianza institucional, el Gobierno de Quintana Roo reafirma su visión de desarrollo sostenible, donde la protección del medio ambiente es la base del bienestar social, económico y ecológico.
La estrategia conjunta representa un paso firme para preservar la riqueza natural del estado como herencia para las futuras generaciones.
