Cancún, Quintana Roo.– El azul turquesa del Caribe Mexicano no solo cautiva a millones de turistas cada año. También se ha convertido en el escenario ideal para quienes buscan llevar su resistencia física y mental al límite en la natación de aguas abiertas. Con recorridos de hasta 40 kilómetros, Quintana Roo vive un auge en la organización de travesías de ultradistancia que colocan al estado entre los destinos más atractivos del continente para este deporte.
Detrás de este crecimiento se encuentra el trabajo de Orlando Iván Mejía Tronco, nadador internacional de ultramaratón de aguas abiertas y director empresarial y corporativo de Mayan Channel Swim y Cancún Isla Swim, quien junto con su socio Fernando Urrutia, exnadador de aguas abiertas, entrenador nivel 5 certificado por la World Open Water Swimming Association (WOWSA) y juez nivel 1 de la misma organización, ha impulsado eventos con estándares internacionales de seguridad y organización.
«La prioridad siempre será la seguridad. Cada travesía requiere una planeación meticulosa, protocolos especializados y un equipo capacitado que acompañe al nadador durante todo el recorrido», explicó Mejía Tronco en entrevista con DEPORTES QUINTANA ROO.
Para garantizar cada cruce, las organizaciones cuentan con permisos de la Secretaría de Marina y la Capitanía de Puerto, además de seguro médico, carta náutica para el registro oficial de las travesías y un amplio operativo de embarcaciones de apoyo que acompaña en todo momento a los participantes.
Dos retos que colocan a Quintana Roo en el mapa internacional
Mayan Channel Swim nació en 2024 con un evento inaugural protagonizado por la nadadora de 7 Mares, Mariel Hawley y los nadadores miembros del Salón de la Fama, Jaime Lomelín, y el argentino Claudio Plit. Actualmente organiza cruces entre Cozumel y la Riviera Maya, con distancias que van de 27 a 40 kilómetros, y para este 2026 recibirá nadadores provenientes de México, Guatemala y Estados Unidos.
Por su parte, Cancún Isla Swim debutó este año ofreciendo travesías privadas entre Cancún e Isla Mujeres de 10 kilómetros, además de incorporar un nuevo formato de 20 kilómetros de ida y vuelta, diseñado para quienes buscan un mayor grado de exigencia. Cada grupo es acompañado por cinco embarcaciones especializadas, lo que permite brindar atención personalizada y mantener estrictos protocolos de seguridad.
Récords que hablan del nivel competitivo
Las aguas quintanarroenses también han sido escenario de nuevas marcas. Recientemente, el estadounidense James Crabb estableció un récord en Mayan Channel Swim, al completar el recorrido entre Cozumel y la Riviera Maya en 4 horas, 41 minutos y 29 segundos.
A su vez, el guatemalteco Juan Fernando Bracamonte impuso una nueva marca en Cancún Isla Swim, al cubrir la ruta Cancún-Isla Mujeres-Cancún, con una distancia de 17.47 kilómetros, en un tiempo de 5 horas, 8 minutos y 25 segundos.
Del carril de la alberca al mar abierto
El interés por las aguas abiertas continúa creciendo. Cada vez más nadadores dejan atrás las competencias en piscina para asumir el desafío del mar, aunque Orlando Mejía insiste en que la ultradistancia exige mucho más que condición física.
«Se requiere preparación específica, experiencia previa certificada y un adecuado manejo de riesgos. En recorridos como el Canal Maya, por ejemplo, es indispensable que el nadador haya completado previamente travesías certificadas de al menos 20 kilómetros», señaló.
Con nuevos cruces programados para noviembre, tanto Mayan Channel Swim como Cancún Isla Swim mantienen firme su objetivo de posicionar a Quintana Roo como el principal destino de ultradistancia en aguas abiertas de América Latina, combinando escenarios naturales incomparables con organización profesional y una cultura de seguridad que ha comenzado a atraer a la élite internacional de esta disciplina.
