Cancún, Q. Roo.— Después de casi una década en abandono, inició la demolición del antiguo Hospital General de Cancún, inmueble donde se proyecta construir el nuevo Hospital Materno Infantil del IMSS-Bienestar, destinado a fortalecer la atención especializada para mujeres embarazadas, recién nacidos, niñas, niños y sus familias.
La gobernadora Mara Lezama Espinosa y la presidenta municipal de Benito Juárez, Ana Paty Peralta, encabezaron el inicio de los trabajos, que representan la primera etapa para transformar el espacio que permaneció sin utilidad desde 2017.
De acuerdo con la información oficial, la demolición de la estructura existente está a cargo del Ayuntamiento de Benito Juárez y se encuentra programada del 21 de septiembre al 14 de noviembre de 2026. Ante la presencia de maquinaria pesada, las autoridades solicitaron a la ciudadanía evitar acercarse a la zona.
Un hospital especializado
El nuevo Hospital Materno Infantil contempla una inversión global proyectada de casi 640 millones de pesos, entre obra y equipamiento, y contará con más de 100 camas, siete consultorios y tres quirófanos.
La unidad ofrecerá servicios especializados de neonatología, pediatría, ginecología, obstetricia, perinatología y urgencias, además de unidades de cuidados intensivos neonatales, laboratorio, patología y áreas de diagnóstico.
El proyecto también considera una sala de rayos X con fluoroscopia, dos equipos portátiles de rayos X y dos ultrasonidos.
Mara Lezama señaló que la nueva infraestructura está proyectada para atender una de las etapas más importantes de la vida, con servicios especializados para mujeres embarazadas, recién nacidos, niñas, niños y sus familias.
De acuerdo con datos del Registro Civil de Benito Juárez citados por el Gobierno de Quintana Roo, en el municipio se registra un promedio de 27 a 40 nacimientos diarios, lo que forma parte de la justificación para fortalecer la infraestructura de atención materno-infantil.
Recuperación del inmueble
El antiguo Hospital General de Cancún inició operaciones hace 36 años, funcionó durante 27 años y posteriormente permaneció cerca de una década en abandono.
Previo al inicio de la demolición, un operativo coordinado por autoridades municipales permitió recuperar el inmueble y brindar atención integral a 26 personas que permanecían en el lugar y sus alrededores. También fueron rescatados ocho caninos, que quedaron bajo resguardo de Bienestar Animal para recibir valoración y atención.
El proyecto del nuevo Hospital Materno Infantil forma parte de la estrategia de fortalecimiento de infraestructura hospitalaria en Quintana Roo, con participación del IMSS-Bienestar y los gobiernos federal, estatal y municipal.
