Cancún, Q. Roo.— Con perseverancia, disciplina y el respaldo de su familia, la judoca quintanarroense Naomi Pozo Flores ha construido una trayectoria que la llevó a representar a México en competencias internacionales y que ahora mantiene vigente su sueño de llegar a unos Juegos Olímpicos.
Como parte de las #HistoriasDetrásDeLaMedalla, el titular de la Comisión del Deporte de Quintana Roo (CODEQ), Jacobo Arzate Hop, visitó a la atleta cancunense, con quien sostuvo una charla en la que recordó sus primeros pasos en el judo, los momentos más importantes de su carrera y los obstáculos que ha enfrentado.
Naomi comenzó a practicar judo a los 12 años, después de probar diferentes disciplinas e incluso ballet. Un curso de verano despertó su interés por este deporte, que además ya formaba parte de su entorno familiar, pues su padre lo practicó en Cuba. Lo que comenzó como una actividad recreativa rápidamente se convirtió en una disciplina de alto rendimiento.
La judoca recordó que sus primeros entrenadores detectaron su potencial y la motivaron a competir. A partir de entonces, el entrenamiento se convirtió en parte fundamental de su vida. También encontró inspiración en su hermano, a quien acompañaba en sus competencias y a quien, según relató, quería seguir sus pasos.
Uno de los grandes desafíos llegó cuando fue convocada para concentrarse en el Centro Nacional de Desarrollo de Talentos Deportivos y Alto Rendimiento (CNAR), en Ciudad de México. Alejarse de su familia, especialmente de su madre, representó un proceso de adaptación importante, aunque también significó un paso en su formación como atleta.
En su trayectoria, Naomi acumula múltiples medallas nacionales, además de formar parte de la Selección Mexicana y conquistar una medalla en los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Entre sus resultados más significativos recuerda especialmente la presea obtenida en el Campeonato Panamericano y de Oceanía Santiago 2025, al representar su primera medalla en una competencia internacional de esa magnitud.
La cancunense también ha tenido que superar momentos complicados. En 2022, una semana antes de comenzar la Olimpiada Nacional, sufrió una lesión en la rodilla durante el calentamiento. A pesar de la lesión, decidió competir y consiguió la medalla de oro; posteriormente tuvo que enfrentar una recuperación de seis meses.
El respaldo familiar y de sus entrenadores ha sido una pieza fundamental en su carrera. Naomi reconoce especialmente a sus primeros entrenadores, así como a Dayma Beltrán, quien se convirtió en un apoyo importante durante su etapa lejos de casa y posteriormente acompañó otro proceso dentro del equipo estatal.
Actualmente, la atleta también cuenta con una beca deportiva de la CODEQ, recurso que, explicó, destina principalmente a sus estudios y preparación deportiva. Para Naomi, el deporte representa una herramienta que le ha permitido acceder a oportunidades académicas y competir internacionalmente.
Con cada entrenamiento y competencia, Naomi Pozo mantiene la mirada puesta en el sueño olímpico. Su historia refleja el camino de una deportista que encontró en el judo una forma de vida y que ahora busca seguir creciendo para representar nuevamente a Quintana Roo y México en los escenarios internacionales.
