Playa del Carmen, Q. Roo.– A más de dos décadas de una de las gestas más emblemáticas del futbol profesional quintanarroense, Emmanuel “Mantecas” Montano continúa siendo símbolo de la histórica generación que llevó al Inter Playa del Carmen al ascenso a la entonces Segunda División —hoy Liga Premier—, una hazaña que transformó el rumbo del balompié en Quintana Roo.
Han pasado 23 años desde aquella inolvidable noche del 17 de mayo de 2003 en Tepic, Nayarit, cuando el conjunto playense venció en una dramática tanda de penales a Coras, tras empatar 2-2 en el marcador global, consiguiendo un ascenso que quedaría grabado para siempre en la memoria deportiva del estado.
Portero de aquel equipo campeón, Montano recuerda que la verdadera fortaleza del Inter Playa del Carmen estuvo en la unión del grupo, una hermandad construida desde el esfuerzo compartido, la identidad local y el compromiso colectivo.
“La clave fue que nos juntamos. Éramos unos chavillos, yo era parte de los mayores y empezamos a arropar a los más jóvenes. Esa hermandad hizo todo. Hicimos una familia muy grande”, compartió en entrevista.
Uno de los momentos más recordados de aquella Final permanece ligado al penal definitivo que selló el campeonato; sin embargo, Emmanuel Montano reveló un detalle poco conocido sobre esa jugada que marcó la historia del club.
“Muchos piensan que atajé ese penal, pero realmente no toqué el balón. El rival lo falló y lo tiró hacia un costado. Yo me lancé al mismo lado, pero no alcancé a tocarlo. Con ese penal quedamos campeones”, recordó con emoción.
Más allá de la nostalgia, el exportero destacó el presente del Inter Playa del Carmen y reconoció el trabajo institucional para fortalecer el desarrollo de jóvenes talentos mediante las Fuerzas Básicas, apostando por futbolistas playenses y quintanarroenses.
“La gente quiere ver oportunidades para el jugador playense y quintanarroense, y hoy lo estoy viendo. Me llena de orgullo saber que muchos chicos formados en cantera están teniendo espacio”, expresó.
Montano también reconoció el respaldo de la afición, a quienes considera pieza fundamental en la identidad del club y en los momentos históricos vividos por el equipo.
“La afición siempre fue parte importante. Personas como Juan ‘Compa’ Lizama han estado ahí desde el inicio, invirtiendo tiempo, esfuerzo y corazón. Sin ellos los partidos no se sienten igual”.
Finalmente, Emmanuel “Mantecas” Montano agradeció a entrenadores, familiares, compañeros y personas cercanas que impulsaron su carrera deportiva, recordando que el histórico ascenso fue resultado del trabajo colectivo y de una generación que dejó huella imborrable en el futbol quintanarroense.
“Agradecer a Pedro de la Paz, a mi primo Joaquín Mendoza, al profe Enrique Lobato, quien me dio la oportunidad de debutar a los 14 años, a mis compañeros, a mis padres y a mi familia”, concluyó.
