Cancún, Q. Roo.– En un gesto lleno de humanidad y compromiso social, El Calor de Cancún, equipo de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional (LNBP), protagonizó una emotiva visita al Hospital General “Jesús Kumate Rodríguez”, encabezada por su carismática mascota “Flama 33”, quien llevó alegría, sonrisas y buena energía a pacientes y personal médico.
Más de 200 personas fueron parte de esta noble convivencia, donde la Mascota #1 de la LNBP compartió momentos de diversión y esperanza, recorriendo las salas de espera y diferentes áreas del nosocomio, donde se encontraban pacientes en recuperación y en espera de atención médica.
Una visita con causa y mucho corazón
El objetivo principal de la actividad fue brindar ánimo y regalar un momento de felicidad a quienes atraviesan situaciones de salud complicadas. Con su entusiasmo característico, “Flama 33” logró arrancar risas y aplausos entre los asistentes, convirtiendo la mañana en un recuerdo inolvidable.
“El Calor de Cancún” ha mantenido un compromiso constante con la comunidad, realizando actividades sociales y recreativas en escuelas, academias deportivas y espacios públicos, fomentando valores como la solidaridad, la empatía y la unión familiar a través del deporte.
Más que una mascota, un símbolo de alegría
Durante la visita, “Flama 33” convivió con niñas, niños, jóvenes y adultos, tomándose la tradicional foto del recuerdo y transmitiendo un mensaje positivo a todos los presentes. La energía contagiosa de la mascota convirtió los pasillos del hospital en un espacio de esperanza y gratitud.
La actividad reafirmó el compromiso de El Calor de Cancún con la sociedad, demostrando que el deporte también tiene el poder de sanar y conectar corazones fuera de la cancha.
Un gesto que inspira a toda la afición
La directiva del club resaltó que estas acciones continuarán realizándose como parte del programa social del equipo, fortaleciendo el lazo con su afición cancunense y contribuyendo al bienestar de la comunidad.
El Hospital General “Jesús Kumate Rodríguez” agradeció la visita, destacando el impacto emocional positivo que generó en pacientes y personal médico, recordando que una sonrisa también forma parte de la recuperación.
