Cancún, Q. Roo.- El futbol forma parte de la historia familiar de Luca Septién, pero el camino que hoy recorre como delantero se construyó, sobre todo, a partir de una decisión personal: desde que tuvo una pelota entre los pies supo que quería dedicarse al futbol.
Después de una destacada temporada con Búhos de Puerto Morelos, donde protagonizó uno de los momentos más espectaculares de la campaña al marcar un gol de chilena y convertirse en uno de los elementos sobresalientes del equipo en la Liga Tercera División Profesional (TDP), el atacante cancunense afronta ahora un nuevo desafío con Ejidatarios de Bonfil.
Espigado, con presencia en el área y hambre de gol, Septién llega al conjunto bonfileño con la intención de convertirse en uno de los referentes ofensivos durante la Temporada 2026-2027.
Una familia ligada al deporte mexicano
Luca creció en una familia con una importante historia dentro del deporte mexicano.
Su padre, Rafael Septién, es recordado como uno de los pateadores mexicanos que alcanzaron la NFL. Durante su carrera profesional jugó con los Los Angeles Rams en 1977 y posteriormente tuvo una destacada etapa con los Dallas Cowboys entre 1978 y 1986, convirtiéndose en una figura histórica de la franquicia.
Pero la historia deportiva de la familia Septién va todavía más atrás.
Su abuelo, Carlos Septién, fue un destacado delantero que defendió las camisetas del Club España, Atlante y Tampico Madero, además de representar a la Selección Mexicana en los Mundiales de Brasil 1950 y Suiza 1954.
Dos generaciones, dos disciplinas y una misma pasión por el deporte.
El futbol fue una decisión propia
Aunque el futbol americano estuvo presente desde pequeño por la trayectoria de su padre, Luca encontró en el soccer la disciplina que realmente quería practicar.
“Sí llegué a intentar jugar futbol americano, pero el gusto por el futbol soccer viene, se puede decir, de parte de mi abuelo. Realmente desde que toqué una bola supe que quería hacer esto y me ha gustado en todos los momentos. Entonces yo diría que fue más decisión propia que de familia”, explicó.
Su historia demuestra que, aunque el deporte estaba presente en casa, el camino hacia el futbol profesional no fue una imposición familiar.
Luca eligió su propia cancha.
De Búhos a Ejidatarios
Con Búhos de Puerto Morelos, Septién dejó buenas sensaciones durante la pasada campaña de la Liga TDP. Su gol de chilena se convirtió en una de las postales de la temporada y confirmó las condiciones que posee como atacante.
Ahora, con Ejidatarios de Bonfil, buscará dar el siguiente paso en su crecimiento futbolístico.
El delantero agradeció la confianza del club y destacó la manera en que fue recibido desde su llegada.
“Me han recibido de una manera increíble y espero poder dar mucho por ellos”, señaló.
Ese respaldo también representa una motivación para un jugador que sabe que tiene una nueva oportunidad para demostrar su capacidad dentro del terreno de juego.
El reto: goles y campeonato
Con la Temporada 2026-2027 cada vez más cerca, Luca Septién tiene claros sus objetivos: ayudar a Ejidatarios de Bonfil a competir por cosas importantes y responder con goles.
El delantero no oculta una ambición personal: pelear por el título de goleo individual.
El desafío será grande, pero también representa una oportunidad para que el atacante cancunense continúe escribiendo su propia historia dentro del futbol quintanarroense.
En una familia donde el deporte ha sido protagonista durante generaciones, Luca Septién busca ahora que su nombre también tenga un capítulo propio.
No como pateador en la NFL ni como seleccionado mundialista, sino como delantero y goleador, con el balón en los pies y una nueva camiseta: la de Ejidatarios de Bonfil.
